Quiero que seas un unicornio en noche estrellada,
Que camines en sábanas de autoridades
Y reveles,
Te reveles;
Te desnudes de una forma inquieta y hermosa,
Como un niño descubriendo el mundo,
Inocencia en tus ojos tiernos,
Inocencia marítima
Se vuelca entre olas y salvajes acordes;
No morirás esta noche,
Aún quedan palabras fatigadas
Extintas en la sombra de mis labios;
Te he besado un par de veces
Con sabor a malta,
Sabor a caramelos
Y juegos de madrugada;
Ver tus ojos amielados,
Observar cómo la luz se los come,
(Me estremezco).
viernes 13 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Puedo pedir prestado tus ojitos? Quiero probar sí son caramelitos.. Un abrazo.. Me gusto lo que escribiste..
ResponderSuprimir" Quiero que seas un unicornio en noche estrellada"...
ResponderSuprimirMe ha encantado. Haces que parezca fácil.
Un abrazo.
Un bello texto, Daniela, me deja con una punta de celos por quién sea tu "muso" inspirador.
ResponderSuprimirUn beso.
Humberto.